A diferencia de lo que sucedía en el pasado, el desarrollo actual de las tecnologías modernas y la inteligencia artificial hizo que los avances de la neurología ocurran en plazos cortos y a un ritmo vertiginoso. Asimismo, la evaluación del paciente neurológico implica ahora que, además de un examen clínico adecuado, sean necesarios estudios complementarios y de alta tecnología como resonancia magnética en sus diferentes modalidades, tomografía computarizada, imágenes funcionales, electroencefalografía, pruebas de potenciales evocados, electromiografía y medición de la velocidad de conducción