Un clásico en estado puro, la obra de referencia sobre
los orígenes de la Revolución Industrial en Occidente,
traducido a dieciséis idiomas e inédito en español.
La gran divergencia arroja luz sobre uno de los
grandes interrogantes de la historia: ¿por qué empezó
el crecimiento industrial sostenido en el noroeste de
Europa? El historiador Kenneth Pomeranz demuestra
que ya en 1750 la esperanza de vida, el consumo
y los mercados de productos y otros factores eran
comparables en Europa y Asia Oriental. Además,
ciertas regiones clave de China y Japón no estaban en
peor situación ecológica que las de Europa Occidental,
y cada región se enfrentaba a la correspondiente
escasez de cultivos agrícolas.
La rigurosa mirada comparativa de Pomeranz
revela los dos factores críticos que provocaron la
divergencia de Europa en el siglo xix: la afortunada
localización del carbón y el acceso al comercio con
el Nuevo Mundo. Mientras la economía de Asia
Oriental se estancaba, Europa escapaba por poco
del mismo destino debido, en gran parte, a las favorables
reservas de recursos del subsuelo y de ultramar.