La idea de este libro nace de dos
necesidades fundamentales. La primera,
contribuir a que la figura del vendedor
recupere el prestigio que tuvo no hace tanto
tiempo. La segunda, más personal, responde
al deseo de haber contado con una guía
como esta cuando, con 21 años, comenzó a
trabajar como vendedor junior en un
concesionario de coches. Con Vender bonito,
Diego Muñoz propone volver a la esencia de
lo que significa realmente vender: ganarse la
vida honradamente, relacionarse con calidad
con los clientes y ayudarles en su proceso de
decisión de compra.