ERIKA KRAEMER-MBULA / ROBERT TIJSSEN
La ciencia moderna está sometida a unagran presión. Una potente combinación de expectativas crecientes, recursoslimitados, así como tensiones entre la competencia y la cooperación y lanecesidad de financiación basada en pruebas, está creando un cambio importanteen la forma en que se conduce y se percibe la ciencia. En medio de esta“tormenta perfecta” está el encanto de la excelencia en la investigación, unconcepto que impulsa las decisiones que toman las universidades y lospatrocinadores y define las estrategias de