La producción y comercialización de los productos vegetales en fresco, generan un renglón importante en la economía del país; sin embargo, por su carácter perecedero, se presentan pérdidas considerables cuando no se realiza el manejo adecuado en la recolección, almacenamiento, transporte y distribución de los mismos; de igual manera, el consumo de estos productos debe realizarse en tiempos mínimos para no perder sus características organolépticas y nutricionales. Es por eso que la industrialización de los productos vegetales procesados, se presenta como una alternativa de conservación, en la que se preservan las características del producto por tiempos prolongados y su disponibilidad durante épocas de escasez.