Decían que la Resistencia Peruana Había Sido Muy Fiera y que Eso, Sumado a las Cargas Explosivas Ocultas Bajo Tierra, Había Enfurecido a Tal Punto a los Infantes Chilenos, que los Oficiales Relataban que los Soldados Parecían Verdaderos Demonios Mientras Trepaban en Medio de la Lluvia de Miles de Balas y las Explosiones a Ras de la Superficie.