El proceso penal acusatorio que rige a nivel nacional impone una serie de características y asigna determinadas funciones al Ministerio Público, el cual, en consecuencia, debe cumplir con su rol de titular de la acción penal, director de la investigación y defensor de la legalidad. Los alcances y límites de tales funciones son desarrollados por el autor en esta excelente obra sobre el Ministerio Público en el proceso penal acusatorio, desde un punto de vista doctrinario, normativo y jurisprudencial.