Sin duda, la actual coyuntura impone a nuestros países en América Latina y a la región de Iberoamérica en su conjunto, cambios sustanciales a sus estructuras sociales, políticas, económicas y culturales. Se vive momento crucial que implica el diseño de una sociedad nueva. La prospectiva será, sin duda, una herramienta privilegiada para construir esa sociedad deseable y hacerla posible. Por ello es oportuno lanzar la mirada lejos y abrir un debate serio sobre el sentido de la prospectiva ante los profundos riesgos y cambios civilizatorios que estamos viviendo y que demandan grandes visiones y estrategias inteligentes y comprometidas.